El fútbol comodorense se vio sacudido por la abrupta salida de Hugo Puntano de la dirección técnica de Deportivo Portugués. Lo que parecía una decisión deportiva tras tres fechas del torneo, terminó siendo, según el propio DT, una maniobra orquestada desde las sombras para desplazarlo y tomar el control del fútbol en el club.

En una entrevista sin filtros con Tiempo Deportivo, Puntano señaló directamente a Sebastián Guerreiro (sobrino del histórico dirigente fallecido) como responsable de su despido.

El DT explicó que mientras el «Huevo» Guerreiro estaba al frente, el manejo del club era unipersonal y respetuoso de los procesos. Sin embargo, tras su muerte, el escenario cambió radicalmente con la aparición de Sebastián Guerreiro, sobrino del dirigente «José siempre se manejó solo, por algo no lo dejaba entrar a este muchacho Seba Guerreiro. Al no estar él, aparece este personaje. El presidente y él me echaron sin comisión directiva; los que están ahí son títeres de ellos. El vestuario no estaba roto, es una mentira que usaron como excusa», disparó Puntano.

Según el relato de Puntano, el conflicto central radicó en su negativa a dejarse influenciar en el armado del equipo. El entrenador señaló un quiebre de lealtades que lo afectó profundamente: «El vestuario no estaba roto. El que me soltó la mano fue el capitán, que es hijo de José, junto con Seba Guerreiro. Ellos dos hicieron la trama. El capitán es el que mueve todo y también tiene que jugar, y como no lo pudo hacer conmigo porque yo quería traer refuerzos y no me dejaban, buscaron la forma de sacarme. Es una lástima, hay gente que no sabe nada, se mete y no tiene códigos».

Uno de los puntos más llamativos de la entrevista fue la revelación de Puntano sobre el clima previo al partido contra Huracán. El entrenador sostiene que la dirigencia apostaba a una derrota humillante para justificar su salida. «Ellos estaban esperando que Huracán nos haga siete goles. Incluso, confesó una frase que recibió por parte de la nueva conducción: «Este impresentable me dijo: ‘mirá si ahora le ganás a Laprida’. Sabían que si yo ganaba el domingo no me podían echar, por eso se apuraron a hacerlo».

Puntano vinculó esta urgencia por despedirlo con un interés económico y personal, mencionando que Portugués hoy cuenta con un respaldo financiero importante que atrae a gente ajena al fútbol. «Este pibe ve la veta y se tira de cabeza porque el club paga a los técnicos y los tiene bien. Es un chanta que se metió a arruinar mi trabajo de años», afirmó, advirtiendo además que el reemplazante ya estaría elegido por su cercanía familiar con los nuevos encargados del área.

Con 62 años y una vasta trayectoria en el fútbol de Comodoro, Puntano reivindicó su labor al frente del equipo que devolvió al «Lusitano» a la máxima categoría. «El club era muy difícil que ascienda, no estaba en condiciones, y a fin de año lo logramos nosotros. Fue un trabajo exclusivamente mío y de mi cuerpo técnico», recordó con amargura.

Para finalizar, comparó el trato actual con la ética que mantenía el fallecido vicepresidente: «José nunca echó a nadie. los chicos terminaban sus procesos, de hecho defendía o no defendía y al otro año estaban con él y él mismo le dijo acá no te va más porque acá no pasa nada solo es el domingo muchachos jueguen tranquilos acá nadie te va a echar».

«Yo hoy estoy muy tranquilo con lo que hice, pero no me gusta que se metan con mi trabajo, con mi gente porque gente o un profe, un ayudante de campo, un entrenador de arqueros. Te dejan como que vos sos un perdedor, porque yo perdí tres fechas te tenés que ir. Esto pasa a nivel a nivel nacional, esto no pasa acá».

Hoy, Portugués se encuentra en una encrucijada institucional y deportiva. Mientras la dirigencia busca dar vuelta la página, las palabras de Puntano quedan resonando en el ambiente: «Yo tengo espalda para decir esto, otros se callarían. Me voy tranquilo con mi trabajo, pero muy dolido por las formas».

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