Prensa Dep. Sarmiento

Deportivo Sarmiento rescató un punto con sabor a victoria en su última presentación ante Huracán. Tras un inicio para el olvido, donde se encontró dos goles abajo en apenas 12 minutos, apareció la jerarquía de su referente de área: Franco Erro. Con un doblete de su autoría, el equipo de la ciudad de los lagos amargó al «Globo» y confirmó que Erro está pasando por un momento «dulce» con el gol. «Arrancamos mal, pero por suerte lo pudimos descontar antes del final del primer tiempo y en el segundo lo fuimos a buscar hasta empatar», analizó el atacante en diálogo con la prensa.

El partido no estuvo exento de polémicas por las expulsiones en el rival, pero Erro fue tajante: «Cada uno llora lo que le conviene. Nosotros también podemos decir que no nos cobraron un penal muy claro. Si te va un poquito la pierna y el árbitro está riguroso, es roja». A sus 34 años, el nueve valora el presente físico por encima de todo. «Después de lesiones de larga recuperación, agarrar ritmo en tres o cuatro partidos seguidos te ayuda más que cualquier entrenamiento», confesó.

De muy joven se fue a probar suerte a San Lorenzo de Almagro, donde compartió camada con figuras internacionales. «De los que más conocen, el más recordado es Walter Kannemann, que hoy sigue en Gremio. Después nada, hay muchos jugando B Nacional o rondando por ahí. Recuerdo a todos los de esa época, pero sí, recordar recuerdo todo», rememoró. Sin embargo, una rotura de ligamentos cruzados en la reserva del «Ciclón» cambió sus planes, obligándolo a forjar una fortaleza mental a prueba de todo: «Ahí, cuando estaba en San Lorenzo en la Reserva, me rompí los ligamentos cruzados y, bueno, a partir de ahí me recuperé, me operé, estuve unos años bastante bien y después empezó a joder de vuelta y nada, así que tuve que volver a operarme. Nada, son cosas que pasan, y bueno, les pasa mucho, no a todos pero les pasa mucho. Lo más importante es la cabeza y el acompañamiento de la familia para saber que siempre te podés recuperar y volver al nivel que uno espera».

Esa resiliencia lo trajo de vuelta a la Liga de Comodoro, donde dejó su huella en varios grandes. Recordó su título con Ameghino en 2013 «yo ahí estaba, teníamos buen equipo. Yo estuve poquísimo, estuve seis meses», su paso por la CAI en finales patagónicas y un gol inolvidable con la camiseta de Jorge Newbery en el clásico de 2016: «Me tocó entrar en el entretiempo ese día y teníamos uno menos… y nada, y metí. Me tocó un pase largo de José Loncón, y me tocó meter el 1-1. Re lindo, recuerdo hermoso porque, nada, por eso lo mismo que vos decías, porque estaban las dos hinchadas, el marco era tremendo. La verdad que fue muy lindo.

Son cosas que si se organizan y si todos colaboran se pueden lograr, tampoco es tan difícil creo yo… Eran lindos clásicos con las dos hinchadas.

A pesar de su extenso recorrido, el vínculo con Deportivo Sarmiento es especial. Erro recordó haber estado «colgado del alambrado» como un hincha más durante la final contra Saavedra mientras se recuperaba de su rodilla. «En momentos así la gente acompaña muchísimo, fue una marea roja impresionante», destacó sobre el sentido de pertenencia de la comunidad lacustre.

El esfuerzo de Sarmiento no es solo futbolístico, sino logístico. «Ya estamos acostumbrados a viajar cada 15 días a Comodoro. Uno ya tiene su rutina y sabe que va a ser así desde que empieza el año», explicó sobre las travesías por la ruta. De cara a lo que viene, el delantero ya palpita el choque ante Petroquímica, un duelo que, aunque se discuta si es clásico o no, siempre es «picante». «Es un partido importante que siempre se quiere ganar. Estamos trabajando para llegar bien, aunque tenemos un plantel corto y a veces se complica por lo laboral», concluyó el goleador del Deportivo Sarmiento.