Tras la propuesta de Infantino de abrir la comercialización del Mundial a capitales privados, la confederación europea expresó su “unánime e inequívoco” rechazo y amenaza con retirar a sus equipos y seleccionados de las competiciones organizadas por el máximo organismo.

El fútbol internacional vive días movidos y polémicos. En los últimos días se hizo pública la propuesta de Gianni Infantino, presidente de FIFA, de un plan de reestructuración comercial y las negativas respuestas de algunas confederaciones, especialmente la UEFA.

El proyecto de Infantino consiste en crear la FIFA Forward Enterprise, una empresa que se encargaría de los negocios y eventos organizados por el máximo ente del fútbol mundial. De esta manera, se abriría la inversión del 20% o 30% de acciones de la empresa a capitales privados, que contarían con participaciones minoritarias y sin poder de control.

Las respuestas no se hicieron esperar. UEFA es el crítico más ferviente y público de la propuesta, aclarando desde el principio su rechazo a la idea en sí y a la falta de debido proceso para su discusión y concepción.

En el día de hoy, el organismo rector del fútbol europeo emitió un fuerte comunicado oficializando su rechazo a la propuesta. “UEFA y sus asociaciones nacionales no participarán en las competiciones FIFA” inicia el comunicado, dejando en claro su postura.

El escrito rechaza de “manera unánime e inequívoca” la propuesta de Infantino por parte de UEFA y sus 55 asociaciones miembros. “La Copa del Mundo no se vende” es otra de las fuertes frases con la que se desestima la idea de tratar al Mundial como “un producto de inversión”.

Se acusa a Infantino de “idear la propuesta en secreto y llevarla al borde de la aprobación sin una consulta significativa”, considerando un ultimátum la propuesta: “acepten la captura irreversible de la competición más grande del fútbol o atenganse a las consecuencias” según las propias palabras de UEFA.

Como resultado, el ente europeo confirmó su medida de no participar en ninguna competición FIFA, ni de selecciones ni de clubes, “mientras estas propuestas sigan vigentes, a menos que esta propuesta se haya abandonado en su totalidad y se hayan dado garantías vinculantes de que la FIFA nunca más abrirá su gobernanza ni sus competiciones a la propiedad privada”.

Este comunicado es el más reciente capítulo del conflicto entre UEFA y FIFA. Durante el Mundial ya hubo chispazos por la decisión de FIFA de retirar la tarjeta roja a Folarin Balogun en la previa del duelo entre Estados Unidos y Bélgica, a pedido expreso de Donald Trump.

Otra cuestión que divide a ambos organismos es la idea de Infantino de expandir nuevamente el número de seleccionados participantes en la Copa del Mundo 2030, pasando de 48 a 64 naciones.