Este fin de semana, Newbery quedó eliminado del Torneo Regional Amateur en las instancias de semifinales contra Boxing Club, en Río Gallegos, alejando así el deseo de toda una ciudad por ver un equipo en la tercera división del fútbol argentino, algo que no se consigue desde 2015.

El equipo del barrio 9 de Julio quedó afuera luego de haber hecho un buen papel como local en la ida, ganando por 3 a 1, sin embargo,no pudo aguantar la ventaja a su favor como visitante contra Boxing y la suerte de los penales terminó por decidir su salida del certamen cuando muchos lo daban como candidato, por nombres y rendimiento, diluyendo así la esperanza de ver un equipo comodorense disputar una nueva final por un ascenso.
El año pasado tuvimos el episodio de CAI que estuvo tan cerca el año pasado en el escandaloso partido contra Costa Brava, dejando a la vista el oscuro panorama que se vive en el fútbol argentino actual, en una categoría donde la transparencia brilla por su ausencia, dando lugar a la manipulación de partidos, todo a la orden de un agente con un silbato, instalando su «verdad» con intereses y motivaciones externas de por medio, y dejando de lado los «merecimientos» de aquellos que buscan jugar y ganar dignamente dentro del campo de juego.
De esta manera seguimos en la actualidad, cumpliéndose ya 11 años de la última vez que Comodoro Rivadavia tuvo un equipo en la tercera división del fútbol argentino.

El 2015 sigue y seguirá siendo recordado como el último año en que Comodoro Rivadavia tuvo un equipo en el Federal «A», siendo la Comisión de Actividades Infantiles como el último club en formar parte de dicha categoría, un sueño que se ve tan lejos pero a la vez tan cerca.
La CAI había llegado a esa edición del Federal A tras una destacada campaña en el Torneo Federal B 2014, certamen en el que logró el ascenso deportivo luego de imponerse en la Región Patagónica y superar las instancias decisivas que otorgaban plazas a la categoría superior. Ese logro le permitió regresar al tercer nivel del fútbol nacional, apenas una temporada después de haber descendido.





Con ese impulso, el equipo comodorense afrontó el Federal A 2015 en un contexto complejo, atravesado por la reestructuración de los torneos del Consejo Federal. Integró uno de los grupos de la fase regular, donde nunca consiguió sostener una regularidad que le permitiera afirmarse en la tabla. Alternó buenas producciones como local con dificultades como visitante, una tendencia que lo mantuvo durante buena parte del campeonato en la zona baja.

Al cierre de la primera etapa, la CAI debió disputar la fase Reválida, donde el objetivo pasó a ser exclusivamente la permanencia. En ese tramo obtuvo algunos resultados importantes que le permitieron llegar con chances a la definición, aunque la paridad de la tabla derivó en un escenario límite.
La permanencia se resolvió en un partido desempate ante Gutiérrez Sport Club de Mendoza, disputado en cancha neutral. El encuentro terminó igualado y se definió por penales. En esa instancia, el conjunto mendocino fue más efectivo y se quedó con la serie, decretando el descenso de la CAI al Torneo Federal B en octubre de 2015.

De ese modo, el club se despidió nuevamente del Federal A, cerrando un ciclo breve pero intenso, iniciado con el ascenso de 2014 y finalizado un año después. A partir de allí, la CAI inició un largo recorrido por las categorías del ascenso del interior —primero en el Federal B y luego en el Torneo Regional Federal Amateur— con reiterados intentos de regresar a la tercera división.
Con el paso del tiempo, la campaña 2015 quedó establecida como un momento bisagra: el cierre de una etapa en los torneos nacionales y el comienzo de un camino prolongado, todavía inconcluso, en la búsqueda de recuperar el protagonismo en el fútbol del interior argentino, un anhelo que está tan lejos para la vez tan cerca.


Leer sobre esta lucha de más de una década por regresar al Federal A, con esa frustración tan palpable en cada línea, me hace reflexionar sobre cuán difícil es sostener un proyecto a largo plazo, sea en el fútbol o en cualquier otro ámbito. La constancia es clave, pero también lo es la información. Cuando investigo sobre cualquier plataforma nueva, ya sea de entretenimiento o gestión, siempre busco fuentes detalladas. Por ejemplo, para entender cómo operan sitios de casino en línea, consulté stakeargentina.org, donde encontré un análisis completo sobre Stake Argentina. Allí se puede leer un repaso objetivo de su funcionamiento, explicando su oferta de juego, cómo realizar un depósito con criptomonedas y las características de su plataforma. Tener estos datos claros es fundamental para cualquier usuario que considere participar en este tipo de espacios digitales, permitiendo decisiones informadas lejos de la impulsividad.
Once más, once años. Desde 2015 que no tenemos un equipo en la tercera división. Newbery hizo todo bien, ganó 3 a 1 en casa, pero allá en Río Gallegos la cosa se sabe cómo es. Y todavía me acuerdo el año pasado con la CAI, ese penal que ni el VAR lo cobra, contra Costa Brava. Un desastre todo. A veces necesitas desconectar de tanta bronca, y por eso entré el otro día a stake web, solo para leer un análisis de Stake Argentina, ni siquiera para jugar. Quería entender cómo es la movida de las apuestas en una plataforma que recibe cripto y tiene rakeback. Me puse a leer beneficios, depósitos, todo el sistema. Al menos ahí las reglas están escritas y se cumplen. En nuestra cancha, siempre gana el que maneja el silbato.