En Santa Fe, el conjunto de Santiago del Estero ganó 1-0 y gritó campeón por primera vez en su historia con gol de Matías Godoy en el complemento. Sin embargo, una vez que finalizó el partido, un nuevo caso de violencia volvió a manchar al fútbol y se llevó todos los focos de atención. El «Fortín» jugará el domingo una definición intensa por la Liga Profesional.

Central Córdoba de Santiago del Estero es el nuevo campeón de la Copa Argentina. Le ganó 1 a 0 a Vélez en el estadio 15 de Abril, de Santa Fe, con un golazo de Matías Godoy a los 7 minutos del segundo tiempo. El conjunto santiagueño sufrió hasta el final y tuvo a su arquero Luis Ingolotti como figura del encuentro. Sin VAR, hubieron polémicas hacia Vélez, Ingolotti debió ser expulsado por mano fuera del área y mano de Abascia dentro del área.
Central Córdoba, que empezó mejor el segundo tiempo, encontró el gol con Matías Godoy, el mismo que no pudo de chilena sobre el final del primer tiempo, anotó el 1-0 de manera insólita: buscó un centro al corazón del área, pero la pelota se le metió en el segundo palo a Marchiori.

La fiesta santiagueña no es una buena noticia para Boca, que necesita que Huracán el domingo no sea campeón de la Liga Argentina para clasificarse a la Copa Libertadores por la Tabla Anual. Si el Globo da la vuelta olímpica, Boca caerá a la Copa Sudamericana.
La derrota sumió a Vélez en un caos tras el final, con algunos jugadores enfrentados a los golpes con los hinchas en la platea, donde quedó involucrado el presidente Fabián Berlanga quien rodó por las escaleras. Los hinchas del conjunto comandado por Gustavo Quinteros comenzó a pelearse entre sí, en medio de los familiares de los jugadores profesionales, quienes recibieron insultos.

Las familias de Braian Romero, Elías Gómez y Santiago Cáseres fueron las afectadas, y fue este último quien buscó justicia por mano propia contra los simpatizantes. A su vez, Tomás Guidara y Rodrigo Piñeiro se enfrentaron a golpes de puño con los hinchas.

Este título tiene un sabor especial, no solo por el significado para el club, sino también porque llega como revancha de aquella final perdida en 2019 donde cayó por 3 a 0 frente al River de Marcelo Gallardo.
Además del título oficial, será la primera vez que Central Córdoba dispute la Copa Libertadores el próximo año.

