Por la ida de los octavos de final, el Millonario fue de menor a mayor ante Libertad pero no pudo romper el cero. No contó con muchas chances, pero tampoco sufrió en defensa. Se define todo en siete días en el Monumental.

En la noche de Asunción, Paraguay, River visitaba a Libertad por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. Un partido sin muchas emociones que deja todo por definir en la vuelta.

El Millonario buscaba un resultado favorable para enfrentar la vuelta con más tranquilidad. Luego de empatar ante San Lorenzo e Independiente, con un triunfo por Copa Argentina en el medio, quería dar una mejor imagen en La Huerta.

El primer tiempo fue sin muchas emociones, con Libertad haciéndose dueño de la pelota, pero sin ser muy profundo. Tuvo una sola chance clara, en los pies de Hugo Fernández, pero Armani respondió con una buena atajada para negarle el tanto.

River no podía encontrar la pelota, y, cuando lo hacía, no la mantenía por mucho tiempo, provocando la impaciencia de Gallardo. Le costó pasar mitad de cancha y generar peligro. En los primeros minutos tuvo una clara ocasión que Borja definió tarde y fue tapado por la defensa. Sobre el cierre tuvo otra chance Montiel, pero el arquero achicó bien.

En el complemento, River mejoró por los ingresos de Quintero, Nacho Fernández y Driussi, en lugar de Lencina, Castaño y Borja. Los cambios hicieron que River maneje la pelota en el segundo tiempo, aunque no pudo traducirlo en oportunidades de gol.

Libertad, cansado físicamente por el esfuerzo en la primera etapa, se dedicó a salir de contra, pero no pudo encontrar a sus atacantes en posiciones favorables. No exigió a Armani en el segundo tiempo.

El Millonario sólo tuvo tres chances claras en la segunda etapa. A los 53 minutos, Nacho Fernández lanzó un buscapié al área que Colidio conectó pero llegó con lo justo y el arquero controló bien. A cinco del final, Quintero ejecutó un tiro libre al palo del arquero, y este rechazó con los puños. En la última jugada tuvo el triunfo, con un disparo de Montiel, pero el arquero, nuevamente, le ahogó el grito.

Dentro de siete días se jugará la revancha en El Monumental, donde el equipo de Gallardo querrá sellar su pase a cuartos con la ventaja de su gente. El resultado de hoy no es negativo, pero las sensaciones que dejó en cuanto a juego no son las mejores.