El equipo de Demichelis debutó en la Copa Libertadores contra un débil Deportivo Tachira y ganó a su manera en un partido que le costó encontrarle la vuelta.
Luego de un primer tiempo muy encendido de River, se fué pinchando transcurriendo los minutos y se quedó sin ideas durante todo el partido.

En el segundo tiempo el Millonario pudo destrabar el partido cerca el minuto 70, cuando ingresó la joya Echeverri, quien demostró con su rebeldía y empuje, que está capacitado para poder colaborar con el juego del equipo, algo que le está faltando en todos los partidos.

Gracias a su insistencia, jugando colectivamente y generando ocasiones de gol, apareció el primer gol con una carambola en el area, que insólitamente golpeó en la cara del defensor Uruguayo Boselli y abrió el marcador.
A los 33 minutos del segundo tiempo, el Millonario metió el segundo con el gol de la copa hasta ahora, que fue de la mano de Fonseca, que le pegó un zapatazo infernal.
Sigue sin convencer el equipo de Demichelis pero gana a su manera aunque no tenga un juego regular o que lo identifique. Hoy juega el resto del grupo, dónde Nacional se enfrenta a Libertad.

