El dirigente y referente sindical brindó detalles sobre la conformación de su lista de unidad tras el alejamiento del «Pitu» Barrientos. Con duras críticas hacia la figura del vicepresidente Leo Barrientos y el respaldo de «Loma» Ávila, Román apuesta a una gestión profesional que devuelva la masa societaria al «Lobo».
Con una historia familiar que lo liga a la presidencia del club desde su abuelo y un pasado como jugador en los años 90, el dirigente busca hoy liderar una transición ordenada. «Las ganas están, lo que tienen que determinar es la gente. Queremos que se nos dé la oportunidad porque no soy solo yo, es un grupo de exdirigentes que quieren volver».
«Leo Barrientos no puede suceder a Pablo»
Uno de los puntos más tensos de la entrevista fue la clara distinción que Román hace entre la gestión del actual presidente saliente y su hermano, el vicepresidente Leo Barrientos. «Pablo ha hecho una gran gestión, le ha dedicado tiempo y estamos gustosos del nivel que alcanzó el club. Pero no es así con el vicepresidente. Sabemos que está con una suspensión, que no puede sucederlo, y hoy está jugando el día a día del club como si fuera su casa».
Para Román, la figura del dirigente debe ser íntegra: «Tenés que cuidar todos tus aspectos; sos dirigente las 24 horas, no únicamente cuando sos elegante».
Respecto a la continuidad de los proyectos edilicios, como la tercera etapa de la tribuna y las luces, Román fue pragmático y aseguró que no le interesan los «celos» por quién inaugura las obras: «Mientras que sea para Jorge Newbery, que el club siga creciendo. La tribuna la empezó Alejandro Gómez, la siguió Leoncio y las luces las termina Pablo. El club no es de ningún nombre».
Para Román, la clave de la supervivencia del club reside en dejar de depender de aportes externos y consolidar una estructura propia. En este sentido, sostuvo que es fundamental trabajar en la masa societaria y en la diversidad de actividades, como el jardín de infantes o propuestas que integren a las mujeres y a la familia, ya que «sin socios no hay autonomía». Según el dirigente, generar cuota social a través de estas disciplinas es lo que permitirá que la institución sea realmente sustentable y pueda afrontar los gastos diarios que implica «abrir la puerta del club» sin estar condicionado por los vaivenes de los subsidios o el financiamiento externo.
El respaldo de «Loma» Ávila
Román no ocultó que su plataforma tiene un fuerte anclaje gremial y político. «El principal apoyo que necesitaba era el de Loma Ávila, que es el primero que me dio la oportunidad de poder gastar mi tiempo de trabajo en lo que tanto amo», reconoció, agradeciendo también las «buenas vibras» recibidas por parte de otros dirigentes políticos y compañeros de gremio.
Sobre el cierre, confirmó que el mandato culminó formalmente el 31 de diciembre y que las reuniones para definir la fecha de la asamblea son inminentes: «Nos falta una reunión para ponernos de acuerdo en el día a día y los gastos que genera abrir la puerta del club. Buscamos una iniciativa más visible».