El conflicto bélico iniciado en el país oriental pone en duda su participación en el certamen máximo del fútbol. Además, por los bombardeos en la región, corre riesgo la Finalissima en Qatar.

El Mundial 2026 está a poco más de tres meses de arrancar, con la mayoría de naciones clasificados a falta de que se jueguen los repechajes europeos e internacionales. Sin embargo, en los últimos días, hechos fuera del fútbol han puesto en duda la participación de algunos clasificados.
El pasado sábado, Israel y los Estados Unidos realizaron bombardeos “preventivos” sobre distintos puntos de Irán. La capital Teherán, Isfahán, Qom y Karaj se vieron afectadas por los ataques que dejaron, por el momento, al menos 200 muertos y más de 700 heridos.

Es por esta razón que se ha puesto en duda la participación del país asiático en el mundial, que está a 102 días de arrancar. Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de Irán (FFIRI), se pronunció sobre este tema.
Taj afirmó que “con lo ocurrido y con los ataques norteamericanos, es difícil para nosotros pensar en el Mundial, pero será decisión de los dirigentes deportivos”. Todo esto se ve agravado por el hecho de que la sede y los tres encuentros en la fase de grupos de la selección iraní se disputarán en suelo estadounidense.

Pero el tema no termina aquí. En represalia por estos ataques, Irán atacó Israel, bases estadounidense en la región y Qatar. Doha fue uno de los centros de ataque, lo cual podría afectar directamente a la selección argentina.
La federación de fútbol de Qatar (QFA) anunció «el aplazamiento de todos los torneos, competiciones y partidos a partir de hoy hasta nuevo aviso». En esta suspensión, por ahora, estaría incluida la Finalissima del próximo mes.
El encuentro entre los campeones continentales de Sudamérica y Europa está programado para el 27 de marzo, en Lusail. Sin embargo, el esperado duelo entre Argentina y España corre riesgo, por lo que habrá que esperar si se anuncia un cambio de sede, o la reprogramación del encuentro.

