Petroquímica recibirá a Huracán en un horario adelantado (14:00) por disposición policial, y Jorge «Popi» Lasso es la voz autorizada para analizar un presente que califica como «irregular». A pesar de que el «Verde» no ha podido vencer al equipo del Barrio Industrial en los últimos dos años, el delantero mantiene la fe intacta: «Sabemos que los últimos partidos nos han costado, tanto en el torneo como en la final, pero acá en el Ocho a ellos les cuesta un poco más. Trabajamos para que los tres puntos se queden en casa».

Hay una curiosidad que rodea a Lasso: cada vez que enfrenta a Huracán, su cuota goleadora se activa. «Siempre me ha tocado la suerte de convertirle al Globito, ya sea entrando de titular o desde el banco. Uno trabaja para eso», admitió. Esa confianza se traduce también en el liderazgo dentro del área, especialmente cuando la pelota quema.

Tras una reciente anécdota donde cedió un penal ante Saavedra que terminó en fallo, el «Popi» fue tajante sobre lo que pasará si hay una pena máxima el domingo: «Contra Newbery o Huracán, cuando me tenga que hacer cargo, me hago cargo yo. No tengo drama en dársela a un compañero en otros partidos, pero en los clásicos la responsabilidad es mía».

A sus 36 años, el delantero se encuentra en esa etapa donde cada pretemporada se siente como un regalo. Comparado por los periodistas con Darío Salazar por su «resistencia» al retiro, Lasso confesó que el proceso no es fácil: «Cada año digo que es el último, pero hago una buena pretemporada, me siento bien y sigo. Sin embargo, este año sí será el final. He rechazado ofertas de otros clubes porque mi idea siempre fue culminar mi carrera acá, después de mi paso por Ameghino».

El gran motor que lo mantiene en pie es el sueño de dar la vuelta olímpica con la camiseta de sus amores, algo que se le escapó por muy poco en las últimas finales ante el mismo rival de este domingo. «A todo jugador que hizo inferiores y es hincha, la mayor satisfacción es salir campeón con el club que ama. Se me ha negado mucho últimamente, pero voy a insistir hasta lo último», sentenció, resaltando además el valor del proceso que lleva adelante Petroquímica apostando a los chicos de la cantera.

Finalmente, Lasso no quiso dejar pasar la oportunidad de pedir un espectáculo sin incidentes, recordando los disturbios que empañaron la final del Zonal el año pasado. «Esperemos que sea un lindo espectáculo y que no haya violencia, sobre todo por la familia que nos va a ver. Queremos que la gente pueda venir y disfrutar tranquila del partido», concluyó el referente, quien tras colgar los botines ya se imagina despuntando el vicio en el fútbol de veteranos con sus amigos de siempre, pero dejando un legado imborrable en la primera de Kilómetro 8.