El próximo domingo se juega una nueva edición del SuperClásico del fútbol argentino en el Monumental. River y Boca están en buenos momentos, los mejores de lo que va de la temporada, y el duelo del domingo genera muchas expectativas.

El domingo por la tarde el país se para por una nueva edición del SuperClásico. Desde las 17 horas, River y Boca se enfrentan en el Monumental por la fecha 15 del Apertura en lo que promete ser un partido de alto voltaje.
En la previa al partido, ambos clubes llegan en buenos momentos, con resultados favorables y con notables mejoras en el juego que disipan las dudas que surgieron a principios de temporada. Los dos llegan con rachas de varios partidos sin derrotas. River no pierde desde la sexta fecha del torneo local, a fines de febrero, en su derrota 1-0 ante Vélez. Por su parte, Boca no cae desde la cuarta fecha, ante el mismo rival por 2-1.

En el medio, River cambió de entrenador. El rendimiento en el segundo ciclo de Gallardo al mando del club no fue el esperado y terminó dejando el club por la puerta de atrás luego de ganar solamente 3 de sus últimos 12 encuentros oficiales.
En su lugar asumió Eduardo “Chacho” Coudet, quien ha renovado las energías en el club y mejorado en cuanto a resultados y juego. Desde entonces, el club no ha perdido, sumando seis triunfos y un empate. El equipo se encuentra segundo en la Zona B y en la tabla anual, además de sumar un triunfo y un empate en la Copa Sudamericana.
El equipo tiene una identidad de juego clara y el rendimiento de varios jugadores ha mejorado. También se le dio rodaje a jugadores que no sumaban muchos minutos bajo Gallardo, especialmente juveniles que se perfilan como buenas variantes desde el banco, como Subiabre y Meza.

Por el lado de Boca, las dudas de la continuidad de Úbeda parecen haber calmado con el pasar de los partidos. Los resultados acompañan y el equipo parece haber encontrado el nivel. En la Zona A del torneo local está cuarto, a cuatro puntos del líder Vélez.
Sin embargo, la gran noticia para el Xeneize es el comienzo inmejorable en la Copa Libertadores. En sus dos presentaciones, el equipo se ha llevado las dos victorias en uno de los grupos más complicados del torneo.

El triunfo de visitante ante la Universidad Católica de Chile fue seguido por la goleada ante Barcelona de Ecuador como local. Es el único equipo del grupo con puntaje perfecto, lo que lo perfila como el favorito a ser puntero, porque los otros resultados del grupo lo acompañan. Ayer por la noche, la Universidad Católica se recuperó de su caída al dar la sorpresa y vencer a Cruzeiro en Brasil por 2-1. El conjunto brasilero ahora recibirá a Boca.
En cuanto al juego, la clave del Xeneize es el gran mediocampo que tiene. Paredes, Ascacibar, Delgado y Ander Herrera forman un centro del campo de los mejores del continente. A esto se suma la aparición del juvenil Tomás Aranda, quien ha mostrado atrevimiento y buen pie.

Pese a estos buenos momentos, ambos clubes llegan con dudas de cara al partido del domingo. Boca sufrió la lesión de Marchesín el martes, y ya se confirmó que se perderá alrededor de ocho meses, por lo que queda por definir si atajará Brey o Javi García.
En River ayer salieron con molestias Fausto Vera, que venía siendo clave en el equipo, y Juan Fernando Quintero quien, pese a no ser titular, siempre aporta calidad en los minutos que le toque jugar.

