El dirigente sindical Rafa Román confirmó su intención de conducir los destinos del «Lobo» tras la salida de Pablo Barrientos. Con un fuerte hincapié en la «autonomía institucional», el dirigente criticó duramente la gestión del actual vicepresidente y propuso un modelo profesional que devuelva la vida social al club.

Tras la partida del «Pitu» Barrientos, el escenario político en Jorge Newbery comenzó a moverse. Rafa Román, quien reconoce haber mantenido reuniones con el actual presidente, busca encabezar un proyecto de consenso. «Nosotros hace tiempo que venimos siendo cuestionadores de cómo se venía llevando adelante el club. Estuvimos tomando varios cafés con Pablo y la idea es buscar una unidad para no llegar a una interna, algo que históricamente Newbery nunca tuvo», expresó Román.

Román ya tiene nombres en mente, muchos de ellos sugeridos por el propio Barrientos, como Gabriel Sarsosa, Chino Peralosa, Antonella, Perrito Nieva y Machi Tejada. Sin embargo, marcó una postura tajante respecto a la actual dirigencia: «Con el único que no hablaría es con el vicepresidente actual. Considero que no tiene la capacidad para ocupar el cargo; se ha peleado con periodistas, con la liga y con los árbitros creyéndose con una impunidad que le hace mal al club».

Para el candidato, esta forma de conducir ha frenado el crecimiento edilicio de la institución. «Cuando empezás a tocar las puertas de mala manera con la gente que te ayuda y te subsidia, en algún momento se termina. Por eso la pileta quedó a medio hacer y la esquina va muy lento», sentenció.

Uno de los ejes centrales de la propuesta de Román es lograr que Jorge Newbery deje de ser «fútbol-dependiente» para recuperar su rol social y alcanzar una verdadera autonomía institucional. Para ello, el dirigente apuesta por un esquema de gerenciamiento profesional tanto en lo deportivo como en lo administrativo, donde se pueda designar personal capacitado al que se le exijan objetivos claros. «Para tener autonomía el club tiene que tener socios y beneficios reales, no solo la entrada más barata», sostuvo Román, quien además proyecta recuperar actividades históricas como patín, ajedrez y tango para que la «familia aeronauta» vuelva a habitar la institución integralmente y el club deje de depender exclusivamente de aportes externos o subsidios temporales.

Román destacó que este desafío lo encuentra en un momento de mayor equilibrio personal, influenciado por su labor junto a Jorge «Loma» Ávila. «Admiro mucho a mi jefe; él me mostró que la confrontación no era el camino. Hoy cuento con el apoyo de autoridades municipales, provinciales y de varios sindicatos porque ven que uno ha madurado», explicó.

Finalmente, el dirigente dejó en claro que su prioridad es la salud del club por encima de sus ambiciones personales: «Si no hay consenso, yo no voy a salir a lastimar a mi club. El club no es de ningún nombre, el club es Jorge Newbery».