El entrenador del «Verdolaga», Marcos Matus, analizó el presente del último subcampeón de Comodoro Rivadavia. Con la mira puesta en el torneo local, el DT explicó la necesidad de profesionalizar la parte física.

Tras un 2025 que dejó la vara alta, Marcos Matus inició la pretemporada con una premisa clara: consolidar lo bueno y corregir los detalles que separan a Petroquímica de la gloria. «El balance siempre es positivo. Llegar a una final no es fácil, ganarla mucho menos, pero estoy contento por los chicos que han desarrollado un crecimiento muy grande», afirmó el entrenador.

A pesar del buen juego que caracteriza a sus equipos, Matus fue autocrítico respecto a la diferencia de contextura frente a otros planteles de la ciudad. «Evidentemente nos falta un plus porque siempre estamos ahí pero no podemos concretar. Notamos mucho que hay diferencia en fuerza. Nuestros niños son todos flaquitos, son ligeritos, pero en la fuerza por ahí otro equipo nos domina mucho más».

Para combatir esta falencia, el club sumó un segundo preparador físico. Según el DT, el objetivo es «dar una vuelta de rosca para acercarse lo más que se pueda al profesionalismo», buscando que en cada estación de trabajo «la exigencia sea al 100% en todo momento».

Uno de los puntos que más entusiasma al cuerpo técnico es haber mantenido la base del equipo, algo poco común en el fútbol local. «Pudimos retener el 90-95% del plantel, que años anteriores nos pasaba que hacíamos una buena campaña y te tenés que reinventar porque vienen y te sacan tres o cuatro jugadores», explicó Matus.

Entre las caras nuevas y los regresos, confirmó la vuelta de Marco Musillo desde Diadema, a quien definió como un polifuncional que le dará muchas variantes tácticas al equipo, y el retorno de Benjamín Arias tras su paso por USMA. Asimismo, valoró la permanencia de Benjamín Pedrosa, una de las figuras del torneo pasado, asegurando que su decisión de quedarse por encima de otras ofertas económicas se debió a su fuerte sentido de pertenencia como hincha del club. Por último, Matus reconoció que están en la búsqueda activa de un nueve de área para oxigenar la delantera, ya que si bien a Popi Lasso todavía le queda hilo para competir, su intención es tener una alternativa física para el desgaste que implica el choque constante contra los defensores centrales.

Matus, quien también fue presidente de la institución, entiende que el crecimiento debe ser integral y que, a veces, hay que elegir las batallas. «El torneo regional este año no. Queremos priorizar a ver si podemos lograr el torneo local, que es un sacrificio muy grande», sentenció. Además, puso el foco en el mantenimiento del campo de juego y la sede: «La infraestructura también te lleva a crecer en lo futbolístico. No siempre hay que enfocarte 100% en lo futbolístico porque después se te caen las cosas a pedazos. Es una realidad, sobre todo el mantenimiento que lleva cada cosa y más un campo de juego de césped natural».

Finalmente, fiel a su perfil trabajador y humilde, Matus cerró la charla definiendo la identidad de su equipo para lo que viene: «Nosotros siempre volamos bajito, nunca hacemos ruido. Las pretensiones siempre son competir. Con nuestros recursos, que a veces son pocos, logramos siempre formar un equipo competitivo que le pelea palo a palo a los grandes».