Prensa Camioneros Patagónicos

Con la clasificación asegurada, el capitán de Camioneros Patagónicos analiza el gran presente del equipo en el ascenso comodorense.

Camioneros de Comodoro Rivadavia transita la recta final de la fase regular del ascenso local con la firme convicción de ser el gran protagonista de la temporada. Con la clasificación asegurada y la mente puesta en los cruces eliminatorios, el capitán del equipo, Claudio «Perico» Ojeda, analizó el presente del «Verde», el peso de las expectativas y su rol como referente de un plantel que destaca por su jerarquía técnica.

«Estamos tranquilos y preparando el partido del fin de semana para cerrar la ronda de la mejor manera. Sabemos que tenemos un equipo con muy buenos jugadores y, más allá de la calidad individual, lo que nos hace fuertes es el compromiso: entrenamos todos los días y eso se refleja en la cancha los domingos», sostuvo el mediocampista.

Ojeda, quien cumplirá 36 años en diciembre y cuenta con una vasta trayectoria que incluye años en Godoy Cruz y su paso por varios clubes de la región, se refirió a su cambio de posición bajo la conducción técnica del «Negro» Jara: «Hoy busco priorizar el contacto con la pelota y la parte técnica más que el despliegue físico puro. El fútbol de ascenso en Comodoro tiene mucho roce y es muy físico, pero cuando tienes un equipo que propone jugar, tratas de hacer valer esa diferencia».

Sobre el desafío que representan las canchas de tierra y las condiciones de juego en la liga local, el capitán fue cauto: «En este fútbol, si te levantas un mal día o el rival está iluminado, te pueden dar una sorpresa. Por eso insistimos en la importancia de entrenar y no relajarnos, a pesar de ser los favoritos».

Respecto a su liderazgo dentro del campo, Ojeda le restó importancia protocolar a la cinta de capitán: «Me toca llevarla a mí, pero es solo un detalle para hablar con el árbitro. En nuestro equipo, el respaldo es mutuo y todos los grandes tiramos para el mismo lado».

Consultado sobre lo que vendrá tras el cierre de este año, el jugador mendocino confesó que, si bien se siente vigente y motivado, su prioridad empieza a desplazarse hacia lo familiar. «Disfruto mucho de acompañar a mi hijo en sus primeros pasos en el deporte y compartir tiempo con mi familia. Terminaremos este año con la misma ilusión de siempre y después analizaremos qué pasa más adelante», concluyó.

Con la mira puesta en el cruce de cuartos de final —donde podría enfrentar a Ciudadela o Caleta Córdova—, Camioneros se prepara para afrontar la fase eliminatoria con la responsabilidad de quien sabe que, en el fútbol de ascenso, la lógica se debe ratificar en cada pelota parada y en cada minuto de juego.