El experimentado entrenador asumió como Coordinador Deportivo de Saavedra. Con el foco en la medicina deportiva, el videoanálisis y un plantel de Primera 100% arancelado, Santana apuesta a un proyecto integral.

General Saavedra comenzó la temporada con un contundente 3-0 ante USMA, pero la verdadera noticia está fuera de los límites de la cancha. Nicolás Santana, referente de los bancos de suplentes locales, cambió el buzo de DT por el rol de Coordinador Deportivo, una apuesta del presidente del club para ordenar la estructura y elevar la vara competitiva de la institución.

Santana inició su gestión con una etapa de observación en octubre pasado y hoy lidera un plan que pretende abarcar todas las disciplinas y categorías del club. Su objetivo es claro: dotar a Saavedra de herramientas propias del fútbol profesional.

«La tarea es compleja. Buscamos profesionalizar sectores que son importantes hoy en día, vinculando lo deportivo con la psicología, el videoanálisis, la nutrición y un sector de kinesiología o medicina. La idea es que los entrenadores, desde formativas hasta Primera, puedan bajar una línea de trabajo que se vea reflejada a largo plazo».

Una de las declaraciones más potentes de Santana tiene que ver con la realidad económica de los jugadores de Primera División en Saavedra, marcando un precedente en los clubes denominados «de barrio».

«Hoy tenemos un plantel de Primera División 100% arancelado; todos cobran un sueldo en el club. Eso nos permite exigir desde otro lugar, hablar de una responsabilidad diaria y cumplimiento de entrenamientos. Se hace muy difícil exigir cuando estamos sumergidos en lo amateur», sentenció el coordinador.

Además, Santana explicó que su rol también funciona como regulador del mercado: «He hecho un relevamiento y me ha tocado sentarme a arreglar con jugadores. Para todo tiene que haber un rendimiento; si no hiciste goles, no podés pedir cobrar el doble. El coordinador debe regular eso».

El proyecto no se agota en el primer equipo. El gran objetivo de Santana es que las divisiones inferiores de Saavedra adquieran un ritmo de competencia que les permita medirse con los grandes centros formadores del país.

«Queremos profesionalizar los contenidos de trabajo en inferiores para lograr hacer giras en Buenos Aires y estar a la altura, ser dignos rivales. Mi rol también se cumplirá cuando podamos mostrar jugadores y sacarlos hacia el fútbol de Buenos Aires».

Tras años de carrera, Santana justifica su cambio de funciones por la posibilidad de generar un cambio permanente en el club. «Dejé de dirigir porque creo que soy más útil en este puesto. En Primera ganás o perdés y el entusiasmo queda ahí; en este puesto uno va dejando huellas y puede dejar un club organizado», concluyó.