El presidente de Talleres Juniors, Julio Naduan, relató el doloroso proceso de desmantelar el césped sintético y las luminarias de su estadio ante el avance del cerro.

El histórico club Talleres Juniors atraviesa uno de sus momentos más críticos. El movimiento del Cerro Hermite provocó grietas y desplazamientos que obligaron a la dirigencia a tomar una decisión drástica por precaución: levantar el césped sintético y retirar las luminarias que tanto esfuerzo les costó instalar. El presidente de la institución, Julio Naduan, reconoció en el programa Tiempo Deportivo por Jornada Radio el profundo impacto emocional de esta situación: «Se vive con mucho dolor por todo el esfuerzo que hubo metido ahí, pero entendiendo también que esto debe continuar y tenemos que adaptarnos a la realidad que nos toca hoy. Todavía no sabemos si es definitivo o si es provisorio. El campo de juego se levantó por precaución, está a resguardo al igual que la luminaria».

La magnitud del desastre natural se hizo evidente cuando los paredones de la cancha comenzaron a ceder. Naduan explicó que sobre el arco norte se generó una cuña de deslizamiento: «Ya parte del paredón de la cancha se había partido y bueno, se dobló literalmente, quedó hecho una uña… nos tomó cuatro o cinco días desarmarlo». El dirigente admitió que el golpe fue tan fuerte que necesitó tiempo para procesarlo: «Creo que recién ahora estoy pudiendo hablar del tema tranquilo, porque la verdad es que las primeras dos semanas tocaba el tema y me ponía mal».

A pesar de no tener su propio predio operativo, el club dejó claro que no bajará los brazos. El mensaje para su gente fue rotundo: «Que se despreocupen, que no íbamos a arreglar pero el club no iba a desaparecer». Actualmente, las divisiones inferiores y la primera división se encuentran entrenando en instalaciones cedidas gentilmente por Luz y Fuerza y los veteranos de Rodríguez Peña. «Dentro de todo lo malo, muy agradecido con la gente de Rodríguez Peña y con la gente del Ente, que nos ayudó en un primer momento y se puso a disposición», destacó Naduan, aunque lamentó la falta de gestos por parte de la Liga de Fútbol.

En cuanto a lo deportivo, la crisis provocó algunas bajas en el plantel superior, aunque el cuerpo técnico liderado por Fabián Cuevas y Fabián Herrera continúa firme. «Hay una base que más o menos tiene, otro tanto que se bajó del barco y también es entendible; pero gracias a Dios son más los que se quedaron que los que se bajaron», señaló el presidente. El desafío es doble, ya que el próximo mes de julio Talleres Juniors cumplirá 100 años de vida, un hito que los encuentra «barajando y dando de nuevo» en lugar de festejar como lo habían planeado originalmente.

Naduan, quien lleva 15 años al frente del club y tenía pensado retirarse este año, decidió postergar su salida para liderar la reconstrucción. «Lo primero sería normalizar lo nuestro, tratar de volver a nuestra cancha. La idea mía era este año haber dejado pero esto es impredecible, contra las fuerzas naturales no se puede. Tarde o temprano lo vamos a reconstruir y hacia eso nos vamos a enfocar. Somos muchas personas a diferencia de cuando arrancamos… lo levantamos una vez y lo vamos a levantar dos», concluyó con firmeza.