Tras los festejos por los 58 años del club, el DT del «Gaucho» analizó el crecimiento institucional y el gran momento futbolístico del equipo.

En medio de los festejos por el 58° aniversario de la institución y consolidado como uno de los grandes animadores del fútbol de ascenso en Comodoro, el director técnico de Ciudadela, Adrián Romero, analizó en profundidad el presente institucional y futbolístico del «Gaucho». Entre el sentido de pertenencia de un plantel con ADN propio, la transformación silenciosa a pulmón que encabeza la nueva comisión directiva y la preparación para la dura visita a Ferrocarril del Estado, el entrenador dejó conceptos más que interesantes.
Identificado plenamente con los colores y radicado en el corazón del barrio, Romero mantiene un vínculo entrañable con la institución, donde ya supo consagrarse con aquel recordado ascenso a la categoría «A» en 2011. Hoy, en su nuevo ciclo al frente del equipo, remarca que la principal fortaleza pasa por el factor humano y la comunión entre jugadores, hinchada y dirigentes.
«Lo más importante es el grupo humano y el sentido de pertenencia. Son casi el 99% jugadores del club, con amistades de muchos años, chicos que vienen jugando juntos desde muy chicos con todo el barrio. Eso acompaña a ser protagonista y a trabajar en la semana», destacó el DT, señalando a una columna vertebral experimentada que incluye a referentes como el capitán Fabricio Ceballos, Marco Vallero, Alan Ríos y Ramiro Onit.
Lejos de inclinarse exclusivamente hacia el juego friccionado o puramente físico que suele imperar, Romero admitió que su idea futbolística prioriza la tenencia y el buen trato del balón, una impronta que busca consolidar fecha tras fecha: «Soy de la intención de jugar un poco más y no ser tan físicos. Para competir, una de las características que buscamos es tener la intención de un buen juego, que es la manera en la que Ciudadela puede hacer la diferencia y competirles a los demás».

Asimismo, respaldó el formato actual de los torneos zonales implementados por la Liga de Comodoro, considerándolos ideales para mantener la tensión competitiva: «Para mí es perfecto, porque en los torneos largos a los cuatro o cinco meses ya te quedás sin competir en nada y cuesta un montón motivar a los chicos a fin de año».
La charla también dejó espacio para repasar el significativo cambio de aire que vive la institución a la vera de la ruta, donde la celebración de estos 58 años de vida institucional encuentra al club en pleno proceso de renovación y orden económico.
«Tenemos una comisión que labura desde las 8 de la mañana. Ya se logró la primera parte del cerco perimetral, ahora están con el otro lateral y todos los días hay un cambio nuevo. Antes faltaban cosas menores como un calefactor o vestuarios limpios; hoy las instalaciones están en condiciones para los chicos y eso es un lujo para nosotros».

El DT valoró el impacto social que esto genera en el día a día del club: «Hoy vas a las cinco de la tarde y hay actividades: gimnasia, los chicos tienen inglés, se alquila la cancha sintética… Hay un movimiento que antes no existía. De a poco los vecinos se están acercando, es un trabajo de hormiga que exige paciencia, pero el club va para arriba».
Tras dejar atrás el empate frente a Roca, el plantel de Ciudadela no tiene tiempo para relajarse y ya enfoca todas sus energías en el próximo compromiso de este fin de semana, donde deberá afrontar una visita en cancha de Ferro.
«Ahora vamos de visitante a cancha de Ferro y nos estamos preparando. Va a ser un partido duro, siempre hemos visto encuentros lindos tanto de local como de visitante. Es una cancha donde se hacen muy fuertes, un equipo muy duro, y al estar de local y ser grandes protagonistas va a ser una parada dificilísima», anticipó el técnico. Con el respaldo de un club ordenado en los papeles y un plantel enfocado, el «Gaucho» se alista para dar pelea en lo más alto del ascenso comodorense.

