Con el perímetro casi cerrado y la pretemporada pactada para mediados de agosto, Pablo Favarel analizó el armado del «Verde» para la próxima temporada.

Luego de escribir una de las páginas más gloriosas del básquetbol comodorense y coronarse campeón de la Liga Nacional con Gimnasia y Esgrima, Pablo Favarel analizó el significado de la conquista, el momento en que sintieron que podían dar el golpe y los desafíos inmediatos de cara a una temporada que incluirá doble competencia.

Desde su Rosario natal, donde disfruta de unos días de descanso antes de encarar la pretemporada prevista para mediados de agosto, el entrenador repasó las sensaciones del certamen obtenido y la reconstrucción de un plantel que superó todas las expectativas.

Al recordar el inicio del proceso, Favarel reconoció que la consagración no estaba en los planes iniciales: «Cuando armamos el plantel no nos imaginábamos un final así. Éramos un equipo pensado para ser lo más competitivo posible. Con el transcurso de las fechas nos dimos cuenta de que le podíamos ganar a cualquiera, pero el momento donde realmente sentimos que teníamos un gran alcance para lograr el campeonato fue cuando ganamos el segundo partido en la semifinal y nos pusimos 2-0».

Sin embargo, el camino a la gloria tuvo momentos de extrema tensión, especialmente tras la derrota en el cuarto juego de la serie final. «Quedó una sensación de mucha bronca. Íbamos ganando por 16 puntos, tuvimos la última bola del tiempo regular y dos pelotas para empatar en el suplementario. No supimos cerrarlo en nuestro estadio, pero el grupo tuvo la madurez y la actitud para sobreponerse», explicó sobre el manejo de las frustraciones en la alta competencia.

Al definir las claves del éxito mediante conceptos tácticos y emocionales, el DT no dudó: «Me quedo con la actitud. Fuimos el equipo con más intensidad de todo el torneo, durante todo el año y en todos los momentos. Lo conjunto estuvo por encima de las individualidades».

Con la ratificación del cuerpo técnico y la columna vertebral de la nómina confirmada, la dirigencia y el entrenador ya trabajan en la configuración del modelo para la próxima edición de la Liga Nacional.

Favarel confirmó que la zona exterior está prácticamente lista, destacando la continuidad de nombres clave como Sebastián Carrasco, Marcos Toreta, Martiniano Dato, Carlos Rivero y la llegada de la nueva incorporación chilena, Felipe Inostroza: «El perímetro está un 95% cerrado y definido. Estamos muy conformes. Inostroza es un escolta tirador, anotador, con mucho gol y capacidad para jugar el pick and roll. Nos parece muy importante tanto por su presente como por su proyección».

Asimismo, el entrenador reconoció la partida del pivote Bryan Carabali como la baja más delicada del receso. «Es una baja supersensible, va a ser muy difícil encontrar un reemplazo de esas características por lo que nos dio durante toda la campaña. Ahora lo que nos falta en el rompecabezas son las piezas del juego interior. No buscamos una figura rutilante, sino jugadores que vengan a contribuir a la causa colectiva y se ajusten a nuestro presupuesto», aclaró.

Atenas de Córdoba hizo oficial la incorporación del pivote ecuatoriano Bryan Carabalí

De cara a la pretemporada que iniciará el 17 de agosto en Comodoro Rivadavia, Gimnasia no solo defenderá la corona a nivel local, sino que también asumirá el reto de volver al plano internacional.

«El año que viene va a ser más difícil. Tenemos el aliciente y el doble desafío de competir tanto en la Liga Nacional como en el torneo internacional, donde queremos representar de la mejor manera a Gimnasia en el exterior. Lo que conseguimos no nos lo quita nadie, pero al otro día hay que levantarse y hacer las cosas bien de nuevo», concluyó el técnico campeón.